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Gestamp: apuesta por una tecnología sencilla

Noticias Automoción

El término “tratamiento del metal” se usa a menudo de forma peyorativa para describir el segmento de la ingeniería que hace uso de una tecnología sencilla.

Gestamp, el grupo español cuyo negocio es literalmente el tratamiento del metal, está a punto de comprobar el interés de los inversores en este tipo de cosas.

El lunes, los Ribera, la familia fundadora, anunciaron su intención de sacar a Bolsa el 25% del proveedor de componentes para automóviles. No está previsto captar más dinero. Es fácil hacer un cálculo de la valoración; partiendo de la venta del 12,5% de la compañía a Mitsui por 466 millones de euros el año pasado, la capitalización de mercado de Gestamp debería rondar los 3.700 millones de euros, dando un valor de empresa de unos 5.300 millones -algo más de seis veces los beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización en 2016.

Gestamp se especializa en fabricar paneles de carrocería como puertas y capós de metal laminado, que vende a los fabricantes de coches. Sus fábricas están repartidas por todo el mundo, cerca de cadenas de montaje de coches. Su atractivo reside en parte en que trata de mejorar el ahorro reduciendo el peso, por ejemplo, mediante la estampación en caliente de chapa, que permite obtener un acero más delgado.

Como referente se puede utilizar a ElringKlinger, un proveedor alemán de juntas y paneles de plástico. Al igual que Gestamp, unas tres quintas partes de sus ventas se concentran en Europa. Sus acciones cotizan a unas siete veces el ebitda, lo que supone una prima con respecto a sus rivales. Su margen de ebitda es mayor, pero ha caído, mientras que el del grupo español sube gracias al mayor crecimiento de las venta, ayudado por frecuentes adquisiciones.

El mercado global de automóviles crece a un 2-3% anual. Un proveedor puede superar esa tasa subiendo los precios -algo difícil de sostener durante mucho tiempo sin avances tecnológicos- o ganando cuota de mercado. También puede depender, como hace Gestamp, de que los fabricantes de coches externalicen una parte mayor del proceso de ensamblaje.

Hay pocas razones para pensar que esa externalización vaya a disminuir, teniendo en cuenta la inversión que debe realizar la industria del automóvil. Si el crecimiento de Gestamp se sigue gestionando igual de bien en público que en privado, los accionistas deberían poder extraer beneficios.

POR Financial Times – 14/03/2017

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