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Ford Fiesta: más nuevo de lo que parece

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En Ford consideran que los clientes del Fiesta están contentos con su estética, por lo que el nuevo modelo no presenta demasiados cambios visibles en el exterior. A cambio, el habitáculo sí se renueva por completo, igual que muchos aspectos mecánicos.

Salvo en la parte trasera, donde los pilotos horizontales dan otro aire al nuevo Fiesta, visto desde cualquier otro ángulo cuesta distinguir que se trata del modelo recién llegado. El bastidor no se ha alterado respecto a la generación previa, sin embargo, hay números componentes que experimentan una notable evolución, como la suspensión o los anclajes de varios elementos mecánicos al chasis, lo que da como resultado un comportamiento y confort de marcha mejorados.

Además, el aumento de un 15% en la rigidez torsional y la incorporación de un control electrónico vectorial de par, que hace que la potencia se distribuya siempre de forma óptima entre las ruedas de tracción, consiguen que el agarre en curva sea un 10% superior y la distancia de frenado a 100 km/h se acorte un 8%.

A pesar de que por fuera el diseño es similar, el Ford Fiesta de 2017 crece ligeramente en casi todas sus cotas, salvo en la altura, que se ha reducido cuatro centímetros, un ajuste que no perjudica a la distancia entre la banqueta trasera y el techo que permanece inalterada. El nuevo modelo es 71 milímetros más largo, una ganancia que se reparte entre la parte posterior y el frontal, en este último caso para minimizar los daños en caso de atropello.

También aumenta sensiblemente la anchura de los ejes, en especial el delantero, que con su tres centímetros extra da un mayor aplomo al coche en zonas viradas y, junto a los ajustes en la dirección, transmite con más precisión los movimientos del volante.

En el habitáculo las diferencias son más obvias. Para empezar, el salpicadero ofrece una línea más limpia y simplificada, sobre todo en la parte de la consola central, donde se reducen los botones casi a la mitad. Además, la calidad de los materiales empleados en el interior es más alta y hay bastantes más opciones de personalización.

En cuanto a espacio y confort, aunque se gana un centímetro y medio de hueco para las rodillas de los pasajeros de atrás, la percepción es que apenas hay variaciones en comparación con el Fiesta anterior. Los ingenieros aseguran que los ruidos de rodadura han disminuido un 7% dentro del coche, pero tampoco es algo que seamos capaces de apreciar, al menos en una breve toma de contacto.

Una versión Vignale

Los acabados Trend, Titanium y el deportivo ST Line se ven completados en el nuevo Fiesta por el más lujoso y exclusivo Vignale que, incomprensiblemente, en España sólo se puede pedir de momento con los dos motores menos potentes, uno de gasolina y el otro diésel. El departamento de Marketing de Ford en nuestro país lo justifica diciendo que el tipo de cliente de este vehículo busca el lujo y la distinción en elementos externos, pero que no demanda mecánicas con un plus de deportividad, algo que se reserva a los ST Line. Sin embargo, no descartan introducir en el futuro otros propulsores con más caballos.

Donde sí encontramos un salto cualitativo importante es en la oferta de elementos de seguridad y ayuda a la conducción. Destacan algunas opciones muy interesantes, como un detector de peatones que funciona incluso de noche o el sistema de aparcamiento autónomo (Active Park Assist), que incorpora un mecanismo de frenado automático para evitar colisiones a baja velocidad si el conductor se distrae. El Fiesta puede ir equipado hasta con dos cámaras, una delante y otra posterior, tres radares y doce sensores ultrasónicos distribuidos por todo el perímetro de la carrocería, lo que permite un control absoluto en 360 grados y monitorizar con precisión los 130 metros que hay delante del vehículo.

La conectividad, un aspecto ya imprescindible en cualquier coche moderno, está a la altura de las circunstancias. El sistema de comunicación y entretenimiento SYNC 3 de Ford, compatible con Apple CarPlay y Android Auto, permite controlar el audio, la navegación y los teléfonos móviles inteligentes conectados utilizando indistintamente la pantalla táctil o comandos de voz sencillos y conversacionales. Dicha pantalla puede ser de 6,5 ó de 8 pulgadas y funciona como cualquier tableta moderna, con gestos para ampliar o arrastrar imágenes.

En el equipamiento opcional se encuentra por primera vez en un Ford un excelente equipo de sonido Bang & Olufsen de 675 vatios, que está calibrado específicamente para este modelo y lleva los altavoces distribuidos de la forma óptima por distintos puntos del interior. También se encuentra en la lista un techo panorámico compuesto por dos láminas de cristal, una de las cuales puede abrirse.

Motores de 70 a 140 caballos

En los motores de gasolina, todos de tres cilindros, no hay novedades. Por un lado, se emplea la mecánica EcoBoost 1.0, con potencias de 100, 125 y 140 caballos, respectivamente; y, por otro, se recurre a un propulsor más antiguo de 1.1 litros, para el que podemos elegir variantes de 70 ó de 85 caballos. En este último caso, la caja de cambios manual es la tradicional de cinco marchas, mientras que en los EcoBoost se emplea una nueva de seis velocidades y, en el caso de la versión de 100 caballos, se ofrece la alternativa de una automática también de seis marchas.

El abanico mecánico se completa con el motor diésel 1.5 TDCi, que añade ahora una versión más potente, con 120 caballos, a la de 85 que ya existía. En ambos la transmisión es la manual de seis velocidades nueva.

El Ford Fiesta pertenece a uno de los segmentos (B) que continúan creciendo, especialmente en los extremos, es decir, en las variantes más baratas y en las lujosas y distinguidas. «Por eso dividimos ahora nuestra oferta en este segmento B entre dos modelos, el Ka+ por abajo y el Fiesta por arriba donde, además, añadimos por vez primera una exclusiva versión Vignale extraordinariamente equipada», nos comentaba Jesús Alonso, presidente y consejero delegado de Ford España. «Entre ambos esperamos alcanzar los números de ventas que logramos es esta parcela de mercado en los mejores años, justo antes de la crisis, aunque ahora nuestros modelos más vendidos creemos que van a continuar siendo el Focus y el Kuga», añadía.

En este momento, del Fiesta anterior apenas quedan 200 unidades en stock en los concesionarios, cuando ya empieza la comercialización del nuevo, que seguirá estando disponible con carrocerías de tres y cinco puertas. El año próximo se añadirá a la gama un todocamino denominado Active, un nombre y concepto que poco a poco se extenderá al resto de los turismos de Ford. También llegará en 2018 un nuevo ST con motor de tres cilindros y 200 caballos que, además, será el primero en contar con modos de conducción configurables.

Los precios del nuevo Ford Fiesta arrancan en 15.045 euros, el correspondiente a la versión Trend de tres puertas y motor 1.1 de 70 CV, sin incluir los descuentos promocionales que se le apliquen. El más caro es el Vignale 1.5 TDCi de 100 caballos, equipado con cambio automático, que cuesta 21.995 euros.

POR JAIME HERNÁNDEZ – Valladolid – @elmundomotor – 10/07/2017.0

 

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